En medio de una nueva escalada de tensiones entre Teherán y Washington, la Fuerza Naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) reafirmó que "los extranjeros no tienen ningún derecho ni cabida" ni en la región ni en el estrecho de Ormuz.
El organismo señaló que "ha llegado la hora de poner fin a la tiranía de las potencias" y "el siglo del triunfo de la voluntad de las naciones", al elogiar a los combatientes iraníes por dar una "contundente respuesta a las agresiones del Ejército estadounidense asesino de niños".
Asimismo, la Fuerza Naval iraní aseveró que, gracias a su gestión sobre el estrecho de Ormuz, al garantizar la seguridad de esta vía marítima estratégica y al proceder a su reapertura gradual, en las últimas dos semanas la capacidad de tránsito se ha elevado a cerca del 50 % de los niveles previos al conflicto en la región.
Estrecho de Ormuz: la verdadera 'arma' de Irán
Además, señalaron que sigue aumentando el tránsito de aquellas embarcaciones que cumplen con las normas de seguridad de la República Islámica, navegan por las rutas establecidas y obtienen la debida autorización de la Fuerza Naval iraní.
"Declaramos una vez más que los extranjeros no tienen ningún derecho ni cabida en esta tierra ni en el estrecho de Ormuz. El aventurerismo del ejército terrorista de EE.UU. y su interferencia en la determinación de las rutas de tránsito, además de provocar nuestra contundente respuesta, perturbarán gravemente el proceso de reapertura gradual y pondrán en serio peligro los intereses de los países que se benefician del estrecho de Ormuz", se concluye.

- Previamente, se reportó que, debido a los ataques de EE.UU. contra Irán, el tránsito por el estrecho de Ormuz se encuentra prácticamente paralizado.
- La declaración se produce en medio de una nueva escalada de tensiones entre Irán y EE.UU.
- Este repunte de las hostilidades ha estado marcado por recientes ataques estadounidenses —tachados por Irán como "crímenes de guerra bajo pretextos falsos"—, así como por las represalias de la nación persa contra objetivos de EE.UU. en territorios de sus aliados en la región.

